martes, 25 de agosto de 2009

Como un imán

Si pudiera apartarme lo haría
pero eres una dulce condena que me gusta cumplir.

Cada vez que te descubro
una fuerza me arrastra sin poderla contener.

Me pierdo entre palabras y risas
para acabar como siempre, entre fluidos de uno y otro.

Una dulce salvación para mis sentidos.
Un deseo que se arrastra suave hasta alcanzarte.

Y estalla una y mil veces
en mi cabeza y entre mis piernas.

Sin poderlo ni poderme contener.
Un estallido de goce y de placer

Que me atrapa y me empuja
a los infiernos.


Olive - You're Not Alone

6 comentarios:

Milhaud dijo...

Hoy me quedo con la gran melodía con la que has acompañado a tu escrito. Muchos años sin escucharla... muchos recuerdos.

yessycure dijo...

Yeah!!!!!!!!!!!!

Jon Basto dijo...

¿Cómo es que te empuja a los infiernos, pecadora?
Un beso

raúl dijo...

bueno, si el que te influida es buena influencia no es mal influjo!

taratela dijo...

Un buen tema para acompañar buenas palabra!

Un besazo!
Ah, te envío un nuevo corazón de arena, por si lo necesitas. ;P
(*)

Padme dijo...

Espero, Milhaud, que los recuerdos sean buenos porque el tema los merece. :)

Marché cargada de energía, yess. Espero que en mi retorno la energía se mantenga a mi lado.

Pues por eso precisamente, Jon, porque soy una pecadora que disfruta en los infiernos. Anda que se está mal!!! :p

Hombre, mal influjo no es raúl. Así que dejaremos que el imán nos acompañe.

Gracias por el corazón, taratela :). Nunca está de más tener de repuesto para los malos tiempos.

Besos y besazos pa tós.