jueves, 26 de marzo de 2009

Peliculón-BSO: La lista de Schindler

Me doy cuenta cuando tropiezo de forma casual con algunas noticias o vídeos, que ciertas películas han dejado una huella profunda en mí y que en muchos casos no solo la película es merecedora de ser considerada un peliculón (esto es igual que los temazos, eh?) sino que también su banda sonora es digna de ser considerada una obra de arte. Así que me he puesto a bucear por inet con idea de que estas películas que se quedaron a mi lado desde el momento en que las ví se queden también en mi blog a modo de recordatorio. No voy a contar el argumento de las películas más que nada porque seguro que lo conoceis mejor que yo y además porque por este blog se pasean unos cuantos cinéfilos, alguno incluso con algún blog dedicado a ello que lo hace mucho mejor que yo. Estreno con esto una nueva categoría.

Hoy estoy viviendo para mis adentros. No tenía pensado siquiera postear. He llegado a casa tarde y me apetecía escuchar algo sereno que acompañara a mi yo interior. En esa búsqueda he tropezado con esto. Son varias las películas sobre el genocidio judio que están en mi memoria consideradas como estupendas obras del celuloide así que irán saliendo más.


La lista de Schindler es del año 93. Su director Steven Spielberg del que no hace falta decir nada y su banda sonora está principalmente a cargo de John Williams compositor no solo de esta sino de la banda sonora de más de 100 películas. En su haber un sinfín de galardones. Y no es para menos. Para corroborar que la película merece todos los elogios, los siete oscar obtenidos entre los que están los de mejor película, mejor director y mejor banda sonora. No es que yo lo diga. Y para muestra un botón. Tema de John Williams para la película interpretado por el violinista judio Itzhak Perlman. Una maravilla para los oídos.

John Williams - Itzhak Perlman

3 comentarios:

Outsider dijo...

Desde luego que no son imagenes para la esperanza... no para subir el ánimo...

Padme dijo...

Pues no, está claro que no. El genocidio está ahí pese a que algunos pretendan decir ahora que es una invención. Y está ahí para vergüenza también de la humanidad que se va cubriendo de mierda con actuaciones como esta. Pero la película es estupenda y pese a que la balanza se inclina ante el horror, está la figura espléndida del empresario alemán que salvó la vida a tantos judíos.

Y la música que era lo que realmente me apetecía oir, es genial ¿no?

Outsider dijo...

Es más que genial... aunque tampoco la usaría para subir el ánimo.