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viernes, 17 de abril de 2009

La adicción a los tatoos

Me hice mi primer tatoo hace ya unos doce años, antes de que se iniciara la fiebre del tatuaje que ahora está tan extendida. Elegí algo no muy aparatoso en el omóplato y fue algo que no me pensé demasiado. Un amigo me dijo que si nos hacíamos uno y a la semana siguiente estábamos eligiendo lo que queríamos tatuarnos. Como muchas de las cosas que hago en esta vida no le di demasiadas vueltas al asunto. Ni siquiera me preocupé mucho del lugar al que ir para hacérmelo, ni sé si teníamos alguna referencia del mismo. Me vi de pronto mirando un montón de álbumes con dibujos hasta que di con el que me apetecía. Recuerdo también que mientras que me estaban tatuando el sonido de los aparatos me recordaba a la consulta del dentista. Sé que hubo momentos en los que no resultó muy agradable pero al final, salí encantada de habérmelo hecho. Con el tiempo he pensado que quizás fui un poco insensata por no plantearme siquiera si el sitio reunía las condiciones adecuadas, si el tatuador tenía las dotes necesarias y demás. El hecho es que mi tatoo no me ocasionó ningún problema y yo estaba feliz con él. Hasta aquí mi historia pero no así la de mi amigo que pese a que no se volvió a tatuar en años, se los pasaba deseando repetir. Y repitió, claro, aunque lo cierto es que yo también. Quizás porque el primer tatoo representó el principio de una historia y cuando la historia la dimos por terminada, lo hicimos como la empezamos, dejando otra huella en nuestra piel pero esta vez cada uno por nuestro lado.









Todo este rollo es a modo de introducción de lo que quería realmente contar. Rara vez se ve a gente que estando tatuada solo tenga un tatuaje y es que dicen que esta práctica genera una adicción debido a la liberación de endorfinas durante el proceso. Y algo de razón deben tener aunque en mi caso no he sentido ninguna necesidad de volver a tatuarme hasta once años después de la primera vez. Y eso que si hay algo que provoca adicción, allí que voy yo de cabeza. Además de esto, casi calificaría de masoquistas a los que una y otra vez pasan por la experiencia ya que no dudo que se liberen endorfinas pero la verdad es que hay momentos en los que te acuerdas de la madre del tatuador y si me apuras hasta de la familia entera. Pero lo cierto es que conozco a unas cuantas personas que podría decir que están más que enganchadas al tema y que en cuanto que acaban con uno ya están pensando en el siguiente. A mi no me gusta hacer de los tatuajes una obsesión. Lo que en un principio puede resultar atractivo acabas por fastidiarlo cuando ya apenas se ve tu propia piel pero lo que está claro es que estas personas tienen una visión muy distinta del tema y verdaderamente para ellos se convierte en una obsesión y son capaces de pasar auténticos suplicios por ello.

Hoy un poco de electronic music para amenizar este nuevo inicio de fin de semana en el que una vez más rugirán los motores de los Fórmula 1. Que lo paseis estupendamente. Besazos para todos.

A Split Second - Flesh

sábado, 31 de enero de 2009

Perderse en tus ojos


Unos ojos que se miran

El vértigo al resbalar en su mirada

El silencio de las pupilas que hablan sin palabras
El futuro que te devuelven sus ojos

Ese estremecerse por lo que dicen

Ese ardor por lo que piensas
Un escalofrío que te recorre
Un deseo de detener el tiempo


Y cuanto más le miras
más deseas perderte para siempre,
colarte dentro de su yo,
hacer eterno ese vivir en él.

Porque cuanto más le miras y te mira
más sientes que te atrapa,
que te absorbe, que succiona tu voluntad
y te abandonas.

Y cierras los ojos para dejar de mirarle
Para poder respirar
Para que el corazón vuelva a latir
Para que la sangre vuelva a fluir

Porque perderse en sus ojos
es una dulce muerte que no te importa vivir.



The Essence - Only For You

PD - Esta era una deuda que tenía con simplexia. Un vago recuerdo de lo que era perderse en unos ojos.

viernes, 2 de enero de 2009

...Diamonds in your eyes

Bueno, pues segundo asalto navideño superado. Yo lo he pasado genial en mi casita. El dia 1 que es día de calma y de recogimiento yo lo dediqué a navegar por esta mente mía que me está jugando unas pasaditas estas navidades..., que vaya tela y claro, pues tropecé con mi obsesión, que es eso que se coloca ahí en el centro de tus pensamientos y te absorbe, te atrapa, te seduce, te trastorna y yo... pues me dejé llevar. Y así estoy todo el día, que no sé si voy o vengo y cuando creo que he llegado pues resulta que empiezo de nuevo.


Hoy amanecemos para ir de nuevo a currar pero por suerte, solo es un ratito porque es viernes. Y es que estos días no apetece nada. Tan solo quedarse en casa calentita. A ver si pasa pronto tanto festejo y volvemos a la normalidad. Yo mientras tanto voy a dejar vagar un poquito más la mente que es lo bueno que tiene esto de imaginar y soñar y es que puedes hacer lo que te plazca y eso a veces, es mucho mejor que la mejor realidad.

Os dejo con una canción que descubrí hace un tiempo de casualidad y que me encanta. Seguro que algunos la conocéis aunque yo diré que cuando tropecé con ella me trajo el eco del algún recuerdo lejano que no consigo ubicar. De cualquier forma, habiéndola encontrado de nuevo yo la disfruto como se merece ya que me parece una de esas para no olvidar.

Hard Rain - Diamonds

viernes, 26 de septiembre de 2008

Esta noche un poquito de mi

Desde hace ya cerca de un año vivo una vida agobiante. Mis propios pensamientos y a veces algunos de mis sentimientos se apoderan de mi y me hacen esclava de ellos mismos sin que pueda hacer nada por liberarme. Es una sensación horrorosa porque de alguna forma tengo la impresión de haber perdido las riendas de mi vida y todo lo que quisiera es poder recuperarlas. Deseo que por otra parte ya hace mucho que intento ver cumplido pero que es algo que no termina de pasar. Hay una imagen que me gusta mucho. Ya la utilicé una vez en el otro blog y de nuevo la pondré en este porque de alguna forma refleja un poco como me siento. Es un dibujo de Luis Royo en el que una chica aparece pintada de forma que parece que está llorando pese a que realmente no lo está haciendo pero en sus ojos hay una gran tristeza. Además, su cabeza está adornada por esa especie de aro que llevan los ángeles y que en su caso se clava en sus sienes. De alguna forma yo siento el dolor y la presión en mi cabeza, soy consciente de las heridas que todo esto está dejando en mi y pese a no llorar siento un gran deseo de hacerlo. Por eso cada vez que veo esta imagen, me veo a mi misma, atrapada, sola y sin saber como liberar mi cabeza de tan pesada carga.