Jamás lograré olvidar esos días. Antes de que los primeros rayos de luz nos mostraran una realidad desgarradora, Madrid dormía plácidamente ignorante de lo que había de llegar. Como cada mañana la ciudad despertaba lentamente y se preparaba para las obligaciones cotidianas pero el gesto se nos heló cuando al acercarnos el primer café a los labios comenzamos a recibir las primeras noticias y a tratar de comprender las primeras imágenes. El caos, la confusión, el miedo, el dolor, la tristeza, el odio, la pena, la rabia y tantos sentimientos más que de golpe vivimos ese día apenas tenian cabida en nuestros corazones.

Este año no he querido ver ni siquiera las noticias ya que al final el recuerdo de un día que no debería haber sido, el recuerdo de las víctimas y no solo de las que perdieron la vida en los atentados de los trenes, sino de las que se quedaron aquí recordando a todos aquellos que se fueron, padres, hijos, amigos, hermanos, novios, acaba politizándose y perdiendo realmente el sentido que tiene. Tan solo he visto mientras comía algunas imágenes en la TV del restaurante y una vez más los escalofríos me devolvían el recuerdo de unos días de silencio en los que traté de digerir lo que había ocurrido.
Desde ese terrible día que ahora recordamos algo cambió a nuestro alrededor. Los días dejaron de tener el esplendor de lo nuevo, la inocencia del que nace y amanecen temerosos, como sin vida, quizás porque un día como hoy hace ya cinco años se perdió tanta...

Este año no he querido ver ni siquiera las noticias ya que al final el recuerdo de un día que no debería haber sido, el recuerdo de las víctimas y no solo de las que perdieron la vida en los atentados de los trenes, sino de las que se quedaron aquí recordando a todos aquellos que se fueron, padres, hijos, amigos, hermanos, novios, acaba politizándose y perdiendo realmente el sentido que tiene. Tan solo he visto mientras comía algunas imágenes en la TV del restaurante y una vez más los escalofríos me devolvían el recuerdo de unos días de silencio en los que traté de digerir lo que había ocurrido.
Desde ese terrible día que ahora recordamos algo cambió a nuestro alrededor. Los días dejaron de tener el esplendor de lo nuevo, la inocencia del que nace y amanecen temerosos, como sin vida, quizás porque un día como hoy hace ya cinco años se perdió tanta...
11-M Un día para recordar en el silencio









