miércoles, 22 de octubre de 2008

Amanecer con Requiem for a dream

Requiem for a dream es una película que pese a que es del año 2000 yo vi hace tan solo unos meses. Su director es Darren Aranofsky, director de películas como Pi, fe en el caos que he de decir que no he visto y que dirigió con posterioridad esta otra basada en la novela de Hubert Selby Jr que no tengo ni idea de quien es. En el otro blog subí una muestra de su BSO y comenté que haría un post específico para hablar sobre ella y finalmente no llegué a hacerlo, sin embargo, cada vez que suena su música en mis cascos su historia vuelve a mi memoria y es que creo que no es una película que deje indiferente.

Se trata de una película delirante cuyo tema central es la adicción. Adicción presente en sus cuatro personajes. Adictos a las drogas, a la tv, al amor, a los sueños... y como cada adicción con un final roto, trágico en todos los casos. El amor es sustituido por la prostitución, los sueños de cada uno acaban convertidos en auténticas pesadillas, las drogas desembocan en sesiones de electroshock en algún caso y en la cárcel en otro... Amputación de miembros y horror. En definitiva, amputación de sueños. Una película dura, triste y realista donde la soledad de los personajes pese a tener todos un vínculo que los mantiene unidos queda patente desde sus inicios. Su banda sonora está a cargo de Clint Mansell , amigo del director, que compone una música espectacular que refleja a la perfección el delirio del propio film.

No voy a contar mucho más. No me gusta destripar las películas en los blog. Si alguien no la ha visto, yo por lo menos la recomiendo. Tan solo voy a dejar aquí su BSO y su tema Lux Aeterna.


Clint Mansell - Lux Aeterna

4 comentarios:

djpedrus dijo...

No esta nada mal, aunque estas cosas "clásicas" son para oirlas si se puede...en directo :-)

Me gusta...

Padme dijo...

a mi me gusta, pero además tiene el valor añadido de que te trae al recuerdo las sensaciones de la película.

madrugador hoy, eh? :)

Javier Caballero dijo...

La peli es cruda, real como la vida misma. La música le va como el guante a una mano, logra crear esa atmosfera de ternura, terror, claustrofobia, amor. Bueno eso es lo que siento yo, extremos muy opuestos. Al fin y al cabo...

Padme dijo...

si, javier, coincidimos totalmente.

bon día.