Con esta formulita me he encontrado yo hoy y resulta que me cuentan que es la fórmula del amor. A saber: el amor es la suma del apego personal, la inversión parental o familiar y la sexualidad, y todo ello afectado por el entorno. A cuadritos me he quedado con semejante explicación, que es la que da el escritor
Eduardo Punset en su último libro
Viaje al amor tratando de buscar respuestas científicas para una emoción que tantas ilusiones y trastornos provoca al ser humano.
Dicen que
el enamoramiento hace al cerebro segregar sustancias con efectos similares a las drogas y que el desamor produce síndrome de abstinencia.Total, que al final te pones a leer y acabas con una sensación de robot que te mueres. Y es que no somos más que cuatro huesos que se mantienen en pie, se adornan con una coraza más o menos mullida y curvada a través de la cual miles de sustancias hacen que digamos, sintamos o deseemos unas cosas si y otras no. Joer, que poco romántico.

Al final, todo esto que no es más que química (si es que no somos ná...) genera una serie de reacciones. Explican que las mujeres al ovular emitimos feromonas que aunque comentan que son inodoras, los hombres son capaces de captarlas y que las mujeres detectan en el hombre el complejo de histocompatibiblidad mayor (CHM) del sistema inmune, unos genes que producen olores diferentes, y sienten mayor atracción por los varones con un CHM diferente al propio.
Bueno, pues vale. Ya dije en una ocasión que mi sentido del olfato estaba un poco afectado así que no me extraña que no os pille yo bien el punto y no capte bien el mensaje. Lo cual explicaría la situación en la que me encuentro.
En el articulito siguen explicando que: una vez encontrada la persona más atractiva (sobre esto no voy a decir nada, porque me parece una gilipollez, si se tratara de encontrar a la persona más atractiva estaríamos todos machacando a los mismos, no?). Bueno, pues una vez que te encuentras con a saber quien, que te llama la atención pero que no explican el porqué, se desatan las reacciones.
Descarga de feniletilamina, un compuesto de la familia de las anfetaminas que desata la pasión.
La testosterona genera deseo sexual en las mujeres, en las que actúa como un afrodisíaco que se podría recibir de los besos de la pareja masculina.
Se inhibe el córtex frontal, donde reside la racionalidad y el sentido crítico respecto a la pareja y un sinfín de reacciones más que nos vuelven locos y que según ellos es una situación que dura unos meses pero he de decir que yo eso lo he conocido y me ha durado unos años (menos mal, en algo tenía que haber tenido suerte, no?)
El psiquiatra e investigador
David Huertas comenta que no se descarta que en el futuro se fabriquen sustancias que favorezcan los enamoramientos con unas gotas de
oxitocina (la hormona de la confianza y el apego),
serotonina (que genera bienestar),
dopamina y
noradrenalina (que dilata las pupilas y acelera la tensión). Joer, a precio de oro van a vender eso. Me lo pido pa Reyes. Pero vamos, que me lo pido yo o incluso si alguno lo tiene y quiere usarlo conmigo yo... encantada de la vida. Que si al final a base de gotas alguien consigue que yo no me despegue de él un momento, me produzca bienestar y me acelere la tensión (lo de las pupilas como que me la suda un poco...) pues bendita sea la química que me hace tan feliz, no? Bueno, oye, si puedes estar un poco bueno, sería preferible.
Este chaval de la canción es que no se ha leído el post aún, sino no se preguntaría esas cosas. Aunque yo sinceramente, me lo sigo preguntando.