sábado, 28 de febrero de 2009

Borrachera emocional

Es tarde. Vengo cargada de cervezas y he pasado un día repleto de historias y malos rollos. Es muy probable que una mala contestación a mi Gerente en la famosa cenita en la que intenté que estuviera lo más lejos posible de mi, vuelva a acarrearme una bajada más en mi escalafón profesional que durante unos años subió como la espuma hasta que llegó él a ocuparse de la historia. Creo que al final debería de haberle cogido de los huevos esa misma noche en lugar de dejarlo para más adelante. Total..., si de esta no me voy a la puta calle, que no me iré porque sino como iba a disfrutar este cabrón, el siguiente paso ya será que me dedique a limpiar los retretes.

Además de esta historia, me surgen problemas en el colegio con mis hijos. Y es que yo no comparto esta idea de la educación que se tiene ahora. Mis hijos están obligados a jugar con todo el mundo aunque el niño que tengan enfrente sea un hijo de puta porque ahora se supone que todo el mundo es "bueno". A mis hijos les educan chavales que no alcanzan los 30 años y que pretenden darme clases sobre como tengo que actuar y valorar sus comportamientos. Que para decirme que hay que evitar las confrontaciones buscan con ojos desesperados la palabreja en un folio mecanografiado que tienen delante y encima cuando la tienen que decir la pronuncian mal. Como si yo fuera gilipollas, vamos. En fin, que me vienen a decir que tengo en mi casa a una delincuente. Y creo que al final la que va a acabar siendo una delincuente voy a ser yo.

Para seguir con el suma y sigue, el otro día dije que no quería hacer daño a una persona muy querida para mi y con la que no puedo llevar adelante una historia y sin embargo, no hago más que joderle con algunas de las cosas que escribo. Lo siento, la verdad. A veces me olvido del corazón de los demás. Es que nuestras vidas siempre van a contrapelo pese a todo lo que podamos querernos.

Esta tarde he bebido más de la cuenta y lo digo porque realmente llegó un momento en el que perdí la cuenta de las cervezas que llevaba. Pese a eso, mantengo una postura serena aunque no superaría una prueba de alcoholemia o mejor dicho, la superaría con creces, con muchas creces. He conocido a una chica con la que cuando crucé la primera mirada parecía que nuestro sino era acabar pasando la tarde juntas. Creí que la conocía de algo pero al final resultó que no. De cualquier forma, sin saber muy bien como, acabó sentada en nuestra mesa y acabé sintiendo pena por la vida de algunas mujeres. Al final me ha costado cinco euros. No tengo muy claro que fuera cierto que hubiera perdido la cartera, pero da igual. No sé, tenía un halo de mujer triste y fracasada. Estoy segura de que volveré a verla en otra ocasión.

Podría seguir liberándome de aquello que hoy me ha resultado una pesada carga en algunos momentos pero será mejor que me duerma a ver si mañana todo tiene otro color.

Bronski Beat - Small Town Boy

2 comentarios:

mariajose dijo...

hola padme, yo ando liadisima con mi jefe, hasta el punto que vamos a terminar muy mal, y respecto a la educción de los profesores, la falta de respeto de los chicos, la falta de educación de algunos padres y las puñeteras leyes esto esta echo una asco , animo y suerte.

Padme dijo...

Gracias mariajosé, pero creo que más que cuestión de suerte es cuestión de que yo tome algunas decisiones.