domingo, 15 de febrero de 2009

Gritos del corazón y algo de los 80

Después del post del silencio que se ha extendido durante todo el fin de semana y donde lo más que he hecho ha sido hablar con desconocidos y rumiar algunas historias que desde la noche de la salida nocturna me han ido acompañando, tan solo voy a soltar algo de lo que me ha rondado por la mente:

Al cabrón que le encanta humillarme cada vez que puede ya sea en el curro o cada vez que nos reunimos para ir de cena unos cuantos amigos entre los que por desgracia está él, decirle que vale, que no hay forma de que no me arruine las cenas pero que todo llegará. No soy yo una persona que aguante historias de ese tipo a nadie salvo que ese alguien sea "mi jefe" y mis hijos dependan de mi trabajo para comer. Solo una cosita, espero ansiosa el día en el que yo abandone este trabajo o él. Porque le voy a agarrar los cojones, que es lo que está deseando desde hace muchos años..., y voy a hacer una buena tortilla con ellos mientras que me escucha unas cuantas cosas que tengo que decirle.


Además y puesto que este fin de semana ha estado lleno de mensajes amorosos por todos lados, en la calle, los blogs, la TV y los grandes almacenes quiero hacer también mi aportación para que luego no digan que soy una descastá. Por lo pronto decir que me ha encantado el slogan de simplexia en su blog. Eso de "hoy es San Valentín... y a mi plin" es una máxima en mi vida que nunca se me hubiera ocurrido expresar de forma tan clara y original. Pero no porque no haya amor en mi vida, que aunque no lo parezca lo hay, no porque no tenga pareja, que efectivamente no la tengo. Con pareja, sin ella, con amor o sin amor siempre diré que hay que celebrar pre-valentín, valentín y post-valentín regalando amor, un amor que no se encuentra jamás en los escaparates, que no se puede comprar y que no tiene precio por mucho que algunos se empeñen en ponérselo.

La otra noche estuvimos tomando una copa en El Penta. Un bar de copas de la zona de Malasaña que lleva abierto desde 1976 y que fue todo un referente de la movida madrileña. Un bareto al que he ido un montón de veces a lo largo de los años y que el otro día como estaba tan encantada de la vida y era un poco pronto aún para que estuviera a rebosar me dediqué a mirar unos cuantos cuadros que adornan las paredes del local con entradas de conciertos de los años 80 de un montón de grupos. Casi todas ellas eran de la sala Rock-Ola con precios que rondaban las 500-700 Pts. Muchas de las actuaciones eran de grupos españoles pero había entradas para conciertos de B-Movie, Spandau Ballet, Depeche Mode, Killing Joke y alguno más. Por un momento conseguí olvidar el mal rollito y trasladarme unos cuantos años atrás. El local sigue poniendo a ochenteros de la movida pero para mi gusto tiene una acústica bastante mala y está un poco abandonado el sitio pero de cualquier forma, siempre acaba llenándose y cuando salía por la puerta para irme a mi casa (y que al final no me fuí... ya que el impresentable se largó), empezó a sonar esa canción que ya puso en su día Raúl en su blog y que me hizo por lo menos esbozar una sonrisa al escucharla. Yo también tenía un novio, que no tocaba la batería sino la guitarra electrica y al que también acompañaba a ensayar..., aunque mi historia fue algo distinta a la de Rubi :)

Rubi y Los Casinos - Yo tenía un novio



Y esta es una de las canciones de Nacha Pop que hizo al Penta un poco más famoso: "...luego por la noche al Penta a escuchar, canciones que consiguen que te pueda amar..." Dicen que el Penta es de Antonio Vega pero yo no lo tengo muy claro ni lo he encontrado en ningún sitio. Vaya buenos tiempos, los de Antonio Vega y los mios, sin duda.

Nacha Pop - La chica de ayer

4 comentarios:

yáñez dijo...

Padme, como mola transportarse a los 80 con su buena y mala música, y el buen rollo que había, o por lo menos esa es la sensación que me viene, soy de los que creo que el amor y la pasión entre una mujer y un hombre son de cachipolla y lo que queda con el tiempo es el cariño (que no es moco de pavo), con los hijos es diferentes a esos bichos los quieres durante toda la vida, y a los jefes y a los amos (si uno cree que se lo merecen) cuando se pueda patada certera entre muslo y muslo.

Padme dijo...

Si que mola, si. No creo que sea una sensación, yañez. Realmente había muy buen rollo. Yo me habré pateado Malasaña a saber la de veces a lo largo de los años. La recuerdo no como el otro día,ni como la he visto los últimos años, sino los sitios a rebosar, los garitos hasta arriba y las calles petadas de gente. Caminabas por allí como si conocieras a todo el mundo. Bueno, algo muy distinto a lo que es ahora salir por la noche.

Sobre el amor, los hijos y los jefes he de darte la razón. Una patada en la entrepierna para mi jefe es muy poquita cosa para lo que realmente se merece. Pero todo llegará que no se va a ir de rositas, eso tenlo por seguro.

Que tengas una feliz semanita.

argos dijo...

me encantan esas letras ochenteras! las baquetas en el bolso sí pero cargando la batería en el furgón..

por cierto, a lo mejor tu jefe no tiene suficientes huevos ni para hacer una tortilla, a ver si lo explicas en un post cuando llegue el gran día xDDD

un beso

Padme dijo...

huevos físicos no sé, no tiene pinta de que tenga muchos. pero de los que se necesitan para que mínimamente te puedan catalogar de persona... de esos ni tiene ni ha tenido en su puta vida. que ya son muchos años aguantándole.

tranquila, espero además que sea él quien abandone el barco antes que yo. y os lo contaré, ya lo creo. por lo pronto tengo una amiga que ya pasó por el despacho para decirle que lo mínimo que se merecía que le llamaran era cabrón. conmigo disfruta particularmente pero es un cabrón con pintas con casi todo el mundo. ya le tocará. el que siembra, recoje.

besos.